EL ANALISIS DEL RIVAL – BREOGAN DE LUGO
Compitiendo sin presión
19/02/2010 - Área de Comunicación
A la experiencia y competencia que da ser uno de los grandes clásicos de la Adecco Oro el Breogán suma esta temporada una sensación nueva: por primera vez no tienen ninguna presión lo que les hace ser más peligrosos.
A lo largo de la historia de la competición hablar del Breogán era hacerlo de un aspirante al ascenso. La tradición, presupuesto y afición de este histórico del Baloncesto Español introducía a los lucenses en una espiral de presión que, en numerosas ocasiones, hacía culminar las temporadas de forma tempestuosa y decepcionante. La pasada campaña aporta numerosas pruebas sobre la trayectoria de este proyecto que perdió la categoría ACB en la temporada de debut del ViveMenorca.
Por eso en la presente campaña los gallegos redujeron presupuesto y exigencias construyendo, sin embargo, un equipo competitivo que ya ha dejado claras muestras de su potencial logrando 13 victorias, sólo una menos que el ViveMenorca.
La apuesta por una joven y poderosa tripleta de jugadores extracomunitarios en los que se sustenta prácticamente el 50% de su producción de puntos, rebotes e, incluso, valoración está resultando altamente satisfactoria para los lucensas. Los pívots Adrien y Coleman forman una de las parejas interiores más solventes de la liga. Juntos promedian 25 puntos, 15 rebotes más de 30 de valoración por partido. Aunque el talón de Aquiles de estos jugadores está en los tiros libres.
Quería el técnico lucense –que por cierto debuta a ese nivel- a Michael Umeh para el puesto de ‘Cotonou’ y al no poder contratarlo ya que el nigeriano se decidió por el ViveMenorca, buscó un jugador parecido aunque con más manejo de balón encontrando en Jeff Xavier a un generador puro con vocación anotadora (15 puntos por encuentro) que puede dinamitar un choque con sus acciones eléctricas aunque también es capaz de desequilibrar a su propio equipo con demasiadas pérdidas de balón.
El quinteto titular del Breogán se complementa con el talentoso Valmajó como director de juego y con el poderoso Betinho Gomes al ‘tres’. Un jugador portugués con envidiable capacidad física lo que le permite ayudar en el rebote (6 por noche) y un aceptable lanzamiento exterior que no se ha visto demasiado afectado por la nueva distancia de la línea (acredita un 32% de acierto).
Cuando este poderoso quinteto está enchufado el Breogan es un equipo de máximo nivel. El secreto para asistir a una importante bajada en el nivel general de sus prestaciones es llevar a los gallegos a un partido duro y trabado en el que las rotaciones deban ser constantes. Porque exceptuando los primeros relevos que son de mucha calidad (el veterano Ordín en el base o el pívot Javier Román, excelente en el lanzamiento abierto, o e tirador mallorquín Alberto Corbacho) el resto de jugadores de banquillo tienen menor incidencia en el equipo.
Los minutos de Oubiña, el joven alero vallisoletano De La Fuente e incluso José María Balmón están siendo testimoniales lo que ha llevado a los gallegos a acumular algún traspiés imprevisto y alternar méritos incuestionables (son el equipo que mejor rebotea en aro contrario de la liga con 12 por partido) con otros menos brillantes (su defensa en la tercera menos sólida de la competición)








